martes, 19 de enero de 2016

Semana Vocacional: "El hijo pródigo"



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    Video: “Parábola del hijo pródigo”. Lucas 15,11-32. Aquí conocemos la auténtica justicia que nos enseña Jesús de Dios: el verdadero amor.

·         Lectura:
a)      Literal:
    En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste acoge a los pecadores y come con ellos.

    Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde." Y él les repartió la herencia. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó y derrochó su herencia. «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a cuidar cerdos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Y pensando en ello, se dijo: "¡Cuántos trabajadores de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus trabajadores." Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu herencia con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."


·         Reflexión:
o   ¿Es justa la actitud del hijo mayor? ¿es necesaria la reacción del padre? ¿por qué?

·         Lectura:
b)      Adaptada:
Un hombre tenía dos hijos. El menor dijo a su padre:
– ¨Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde, que quiero irme a vivir mi vida.¨
Y el padre les repartió la herencia.
A los pocos días el hijo menor reunió todo lo suyo, se fue a un país lejano y allí malgastó toda su fortuna llevando una mala vida, solo pensaba en divertirse.
Cuando se lo había gastado todo, sobrevino una gran hambre en aquella comarca y comenzó a padecer necesidad. Se fue a trabajar a casa de un hombre del país, que le mandó a sus tierras a cuidar cerdos. Gustosamente hubiera llenado su estómago con las algarrobas que comían los cerdos pero nadie se las daba.
Entonces, reflexionando, dijo:
– ¨Lo he hecho todo mal, ¡Cuántos trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me pondré en camino, volveré a casa de mi padre, le pediré perdón y le diré:
¨ Padre, aunque ya no me trates como a un tu hijo, perdóname, por favor, trátame como a uno de tus trabajadores.¨
Se puso en camino y fue a casa de su padre.
Cuando aún estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió. Fue corriendo, se echó al cuello de su hijo y lo cubrió de besos.
El hijo comenzó a decir:
– ¨ Padre, me he portado muy mal. Ya no merezco llamarme hijo tuyo.¨
Pero el padre dijo a sus criados:
– ¨Traed enseguida la mejor ropa y ponédsela; ponedle también un anillo en la mano y sandalias en los pies. Tomad el ternero más grande, matadlo y celebremos una fiesta, porque este hijo mío se había ido y ha vuelto, se había perdido y ha sido encontrado.¨ Y se pusieron todos a festejarlo.

·         Reflexión:
o   ¿Es justa la actitud del hijo mayor? ¿es necesaria la reacción del padre? ¿por qué?

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